El Tribunal de Munich, ha dictado cadena perpetua contra el enfermero Gregorz W, acusado de matar a tres ancianos con una sobredosis de insulina e intentar asesinar a otros.

«Lo que hice fue cruel y sigue siendo cruel», declaró el sanitario tras escuchar la sentencia, que excluye expresamente la puesta en libertad una vez cumplidos 15 años de la pena, como suele ser habitual en Alemania con las sentencias de por vida, ante la gravedad de los hechos cuando trabajaba en los hospitales de Delmenhorst y Oldenburg.

El enfermero, de nacionalidad polaca, se negó durante el proceso a explicar las razones que le indujeron a acabar con la vida de los ancianos. Además de los tres fallecidos por sobredosis de insulina, medicamento al que el sanitario tenía fácil acceso en tanto que es diabético y de intentar acabar con la vida de otros tres, el enfermero había sido acusado de la muerte de cuatro ancianos más.

La Fiscalía retiró sin embargo esos cargos durante el juicio ante la falta de pruebas, lo que motivó duras críticas por parte de los letrados que representaban a las familias.

Por notiarepa

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *